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centro universitario
La inteligencia artificial es un tema muy actual y ha despertado gran interés en la sociedad, por eso surgen muchas preguntas sobre lo que es y lo que no es. En esta oportunidad el Doctor Gerardo Fernández, Vicerector de la Universidad Monteávila, nos habló en dos coloquios realizados en los días 20 y 27 de octubre del 2026, sobre algunos conceptos relacionados con este tema.
En la primera sesión, que se tituló “La IA, más de lo que crees”, exploró la potencialidad de la tecnología. Se habló de que la IA no es un algoritmo, ni una base de datos, sino una tecnología, que busca imitar al cerebro humano y que tiene la particularidad de establecer patrones y realizar predicciones. Se mostraron ejemplos de cómo la IA puede aprender estilos de pintores, los graba y luego puede aplicarlos a una foto en particular, y generar una versión de la foto con el estilo aprendido de esos pintores. Así los colores, sonidos y formas, se puede traducir a ecuaciones matemática de senos y cosenos, que pueden identificarse de manera eficiente. Hasta el olfato se puede descomponer en ondas y éstas traducirse en ecuaciones matemáticas. Sus aplicaciones son muchas, además, son realizadas a gran velocidad.
La segunda sesión se tituló “La IA, menos de lo que crees”, en la cual se exploraron algunas diferencias entre el conocimiento del hombre y el de la inteligencia humana. Las redes neuronales suponen retos en las teorías del conocimiento, en como se abstrae. Se ha visto como la inteligencia artificial puede captar los sentidos y traducir a ecuaciones matemáticas. ¿Podrá la IA integrar las distintas señales de los sentidos para llegar a un concepto? Posiblemente. Pero lo que no puede es transmitir un concepto interior.

El hombre no solo reconoce patrones, sino que busca sentido a las cosas y sucesos. Y allí hay una diferencia con respecto a la máquina. Cuando actúo, tengo conciencia de que soy yo quien actual, esa autoconciencia me permite siempre mejorar. Hizo referencia a una cita sobre la idea de que la primera captación del hombre es la del ser, no del patrón. Los colores, sabores, vienen después. Por otra parte, la maquina lo hará más rápido que el hombre, pero no actuará en libertad; el hombre si puede no querer algo. Finalmente comentó sobre la capacidad del hombre de darse a un fin, de entregarse libremente a alguien, como una diferencia entre el ser humano y la máquina.
Gracias al doctor Fernández por su disertación sobre la importancia de hacer un buen uso de la IA y a la vez no perder la mira del ser humano y su sentido.