linea tope

El populismo y la iniciativa privada

Vicente Carrillo Batalla

El populismo no es algo nuevo, ya en tiempos de Roma existieron los llamados “populares” como grupos que criticaban a la aristocracia conservadora; Cesar fue un caudillo popular. Así lo explicó el Doctor Vicente Carrillo Batalla, abogado de la UCAB, Master in Laws de Harvard University y quien es Director de Maximiza, Casa de Bolsa, en una ponencia presentada ante el Instituto Empresa y Humanismo de la Universidad de Navarra en el mes de mayo de este año y en un coloquio sobre la relación entre el populismo y la iniciativa privada realizado en el Centro Universitario Monteávila el día 18 de octubre de 2017, de dónde se resumen algunas de las ideas más relevantes.

Al hablar de populismo, la Real Academia española lo define como “…tendencia política que pretende atraerse a las clases populares…” De allí que se puede hablar de populismo sin asociarlo a una ideología definida, pudiendo encontrar corrientes de izquierdas o de derechas. Se habló de algunas características fundamentales como su contenido emocional más que la fuerza de la razón, el ser llevado por un liderazgo carismático, el manejo de un resentimiento o rabia que se dirige hacia una acción social contra las instituciones del Estado y los profesionales de la política y los negocios.

Cuando se está fuera del poder, los populistas se muestran como los únicos representantes legítimos del pueblo y tienden a usar los medios para posicionarse ante las grandes audiencias populares. Al enfrentar al gobierno en funciones, los medios le facilitan hacer llegar su mensaje a las masas para ejercer presión política. Pero si el populista asciende al poder, la gestión del gobierno se interpreta de modo benévola y los medios son amenazados o cerrados restringiendo las posibilidades de crítica y discrepancia política. Aunque se consideró que hay grados de populismo, se puede considerar que es una tentación permanente de los líderes, ya sea de izquierda o de derecha. Se puede considerar como el populismo en sus formas extremas, es incompatible con la democracia.

Asistentes

Por otra parte, un empresario es aquel que pone su capital o su esfuerzo en la operación de una iniciativa con objetivos de rentabilidad económica que perdure en el tiempo. Estas empresas serían así generadoras de empleo remunerado, riqueza y bienestar; pero esto puede estar en conflicto con algunas ideologías que ven estos objetivos como opuestos al deseo de una distribución de riqueza directa a los desposeídos. La intervención del estado supone un difícil balance entre fomentar la libre iniciativa para lograr mayor calidad y eficiencia; y por otro lado, la necesidad de prevenir excesos, como los monopolios. Se pudo revisar la aplicación de estos modelos en diversos países, destacándose el hecho de que la libertad siempre permite obtener mejores resultados.

Una de las consecuencias perversas del populismo es que fomenta una excesiva intervención del Estado en la economía, lo cual promueve un esquema de gestión de favores, construyendo una red clientelar que se convierte en una alcabala avara e insaciable. Los beneficios se obtienen por un precio que llega a impactar la gestión de los negocios y a encarecer los productos.

El coloquio concluyó con la aplicación de estos conceptos a casos concretos y la importancia de destacar la formación social, moral y cívica de la población, a respetar las instituciones e instancias del Poder Público, a estimar la empresa privada y su responsabilidad social, a valorar la actividad política y a vivir en democracia.